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Programa de Construcción
de Ciudadanía |
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H. Cámara de Diputados de la
Nación Argentina
Dirección de Relaciones
Institucionales y Protocolo
Círculo de Legisladores de
la Nación Argentina
Fundación Democracia
Programa de Construcción de
Ciudadanía
El
presente Programa cuenta con
la participación de:
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Dirección de
Información
Parlamentaria |
Subdirección de Mesa
de Entradas |
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H.
Cámara de Diputados
de la Nación |
Dirección de
Secretaría y Mesa de
Entradas |
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H.
Cámara de Diputados
de la Nación |
El gran desafío que atraviesa
nuestro continente reside en lograr la construcción de sociedades auténticamente
democráticas, desarrolladas integralmente, integradas regionalmente, equitativas
e inclusivas. Pero estas metas sólo podrán alcanzarse conjugando políticas
públicas innovadoras con el ejercicio responsable y activo de la condición de
ciudadanía. En el fortalecimiento y la participación responsable de la
ciudadanía reside sin dudas uno de los pilares para la transformación de
democracias “electorales” en democracias “reales”.
Comprometida con esta visión y conciente de que la formación de ciudadanos debe
inculcarse a partir de la infancia, afianzarse en la adolescencia y promoverse
durante toda la existencia, la Fundación Democracia del Círculo de Legisladores
de la Nación Argentina ha proyectado el Programa de Construcción de Ciudadanía y
lo pone en ejecución con la colaboración de la Dirección de Relaciones
Institucionales y Protocolo de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y
la participación de la Subdirección de Mesa de Entradas y de la Dirección de
Información Parlamentaria.
Entre las instancias fundamentales para encarar esta formación, nuestro programa
elige la de la escuela, considerada por varios autores como un lugar para el
“aprendizaje de la democracia”. En efecto, desde las instituciones educativas se
puede promover la “emergencia del sujeto como protagonista” (José Rubio
Carracedo, 1998): de un sujeto que no sólo demanda, solicita y cuestiona, sino
que también propone, enuncia y participa responsablemente. Es que las escuelas,
al ser espacios de encuentro de múltiples actores, pueden generar mediante la
participación de los jóvenes en calidad de alumnos, oportunidades privilegiadas
para la adopción de conductas ciudadanas que con el tiempo se afianzarán en
actuaciones dotadas de contenidos y valores prosociales, que refuercen la
construcción del espacio público democrático.
OBJETIVO GENERAL
El Programa de Construcción de Ciudadanía apunta a contribuir, en alumnos de
escuelas primarias y secundarias de todo el país, al proceso formativo de su
condición de ciudadanos, promoviendo una experiencia personal de ejercicio de la
función pública en el Poder Legislativo. El sentido de la experiencia es
enriquecer el acervo cívico de niños y jóvenes al proporcionarles conocimientos
teóricos y vivenciales sobre la voluntad democrática, las destrezas técnicas y
el compromiso ético que conlleva el ejercicio de un cargo público, como una
particular dimensión de la participación ciudadana.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
•
Favorecer el acercamiento al Poder Legislativo y a la función
pública de legislador, de los alumnos de 5°, 6° y 7° grado de escuelas primarias
y de todo el nivel secundario, de escuelas públicas y privadas de todo el país.
•
Promover la reflexión de los niños y adolescentes sobre las
cuestiones de la democracia, la ciudadanía y los derechos humanos.
•
Estimular en ellos la participación responsable y el compromiso
para el mejoramiento de las condiciones sociales, económicas, culturales y
políticas de la comunidad.
•
Crear condiciones favorables al desarrollo de proyectos
comunitarios.
•
Favorecer el encuentro con la dimensión ética de la actuación
ciudadana.
•
Propiciar el diálogo, el respeto y la tolerancia a las
diferencias humanas, para ejercitar la capacidad de resolver conflictos por la
vía del consenso.
•
Ofrecer a los docentes participantes del Programa herramientas de
capacitación en el abordaje pedagógico y didáctico de los contenidos relativos a
la construcción de ciudadanía y a la dinámica de funcionamiento del Poder
Legislativo.
BENEFICIARIOS
•
Directos: alumnos de escuelas públicas y privadas de todas las
jurisdicciones del país, de 5°, 6° y 7° grado de escuelas primarias y de todo el
nivel secundario.
•
Indirectos: docentes a cargo de cursos de 5°, 6° y 7° grado de
escuelas primarias y de cursos de todo el nivel secundario.
ALCANCE
El Programa tiene alcance nacional y podrán participar todas las instituciones
educativas, públicas y privadas, que deseen hacerlo y puedan gestionar por sus
medios el traslado de los alumnos y docentes participantes hasta el Congreso de
la Nación.
COORDINACIÓN
El Programa será coordinado por la Fundación Democracia del Círculo de
Legisladores de la Nación Argentina, con la colaboración de la Dirección de
Relaciones Institucionales y Protocolo de la Honorable Cámara de Diputados de la
Nación y la participación de la Subdirección de Mesa de Entradas y la Dirección
de Información Parlamentaria.
A) Conceptualización
La construcción de ciudadanía es un proceso continuo cuya meta es formar
miembros responsables y activos de la sociedad, concientes de sus derechos y
obligaciones, y dotados de habilidades democráticas para resolver conflictos. El
discurso sobre participación activa, política, protagónica, evoca directamente
la cuestiones de democracia y ciudadanía y, si bien participación, democracia,
ciudadanía no son sinónimos, son conceptos y realidades que no pueden separarse.
Toda iniciativa sobre construcción de ciudadanía se apoya conceptualmente en la
definición de ciudadanía, que ha evolucionado gradualmente a lo largo de
doscientos años. El debate fue iniciado por Jean Jacques Rousseau (1712-1778)
que presentó en el “Contrato Social” la idea del ciudadano como individuo
autónomo capaz de otorgar o negar consentimiento a los gobernantes, plasmada por
los revolucionarios franceses en la Declaración del Hombre y del Ciudadano.
En primer lugar se reconocieron los derechos de la ciudadanía civil: igualdad
ante los tribunales de justicia, prohibición de las detenciones arbitrarias,
libre expresión de opiniones y derecho a la propiedad privada. En segunda
instancia se desarrolló el concepto de la ciudadanía política reflejada en las
instituciones representativas, aunque el sufragio universal y el derecho de
todos los ciudadanos a ser candidatos en las elecciones se realizaron sólo en el
siglo XX. Para esta época ya estaba en marcha el tercer punto, el reconocimiento
de la ciudadanía social, que garantiza condiciones sociales y económicas que
permitan una existencia digna y proporciona la educación básica para que las
personas se desenvuelvan en su vida cotidiana. Las escuelas y los servicios
sociales son las instituciones que sostienen la ciudadanía social.
En la actualidad tiene gran aceptación la tipología clásica de Thomas Humphrey
Marshall que, en “Ciudadanía y Clase Social”, reúne todas estas dimensiones del
concepto y formula que la ciudadanía es un status de plena pertenencia de los
individuos a una sociedad, que es conferido a los miembros de pleno derecho de
una determinada comunidad, en virtud de que disfrutan de derechos en el ámbito
civil, en el político y en el social.
Desarrollos posteriores enfatizaron la condición de los derechos sociales como
llave de acceso al ejercicio de la plena ciudadanía, en virtud de que su
cumplimiento condiciona la participación y el ejercicio de los demás, así como
también realzaron la relación intrínseca entre ciudadanía, democracia y derechos
humanos.
El urbanista Jordi Borja, que aporta una iluminadora precisión de los conceptos
“civitas” –lugar del civismo o participación en los quehaceres públicos- y
“polis” –lugar de ejercicio de poder-, afirma que sin instituciones
verdaderamente representativas no hay ciudadanía. Y, recurrimos simultáneamente
a la expresión de Will Kymlicka para completar la dinámica de la participación
ciudadana: “Hoy el vigor y la estabilidad de una democracia moderna no dependen
solamente de la justicia de su “estructura básica” sino también de las
cualidades y actitudes de sus ciudadanos”.
B) Propuesta formativa
La propuesta de este programa formativo diseñado por la Fundación Democracia con
la Dirección de Relaciones Institucionales y Protocolo de la Cámara de Diputados
de la Nación apunta, entonces, a despertar en niños y adolescentes la conciencia
de su dimensión de ciudadanos y enriquecer las cualidades de su participación
presente y futura en el marco de las disposiciones de la Constitución Nacional,
la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención Iberoamericana de
Derechos de los Jóvenes.
Como reflexión preliminar, debemos señalar que asumir la construcción de la
ciudadanía en los niños y jóvenes de nuestro continente, impone resolver las
situaciones pendientes que los afectan de modo especial y que impactan
negativamente en sus condiciones de vida. Esta realidad ha provocando su
distanciamiento de la democracia dando origen, entre otras manifestaciones, a
comportamientos apáticos o focalizados en cuestiones nimias, individualismo,
abstencionismo, deslegitimación de la política, descrédito hacia las
instituciones, pérdida de credibilidad y confianza en los partidos políticos, en
el Parlamento, y también en sus representantes.
Indudablemente, la existencia de grandes asimetrías sociales (que se refracta en
la alta deserción escolar, que establece diferencias en la calidad educativa y
en el acceso a la salud pública, que provoca el trabajo infantil, el desempleo,
y la insuficiencia de los salarios, etc.) exhibe impiadosamente la carencia de
oportunidades sociales, económicas y culturales que afecta a grandes sectores de
la población y principalmente, dentro de ella, a los jóvenes. Toda esta extrema
desigualdad opera en los distintos países de América Latina -con evidentes
particularidades nacionales- como un poderoso mecanismo de inhibición de la
potencialidad de los jóvenes para intervenir positivamente y proyectarse en la
vida democrática.
Con el objetivo de aportar a la resolución de estos problemas y mediante la
unión de esfuerzos, recursos, voluntades y sueños, hemos diseñado este Programa
con la Dirección de Relaciones Institucionales y Protocolo de la Honorable
Cámara de Diputados de la Nación, y la participación de la Subdirección de Mesa
de Entradas y la Dirección de Información Parlamentaria, buscando empoderar a
los jóvenes y crear nuevas propuestas que enriquezcan y habiliten su mejor
relacionamiento con las instituciones parlamentarias y con la práctica
democrática, promoviendo su participación y la construcción de confianza.
El Programa que presentamos plantea la promoción del protagonismo integral como
horizonte de la participación, del ejercicio de la ciudadanía y el desarrollo de
una cultura democrática y asume que conceptualizar al niño y al joven como
sujeto de derechos es realizar una declaración política, social y jurídica de
ciudadanía, que afirma el goce de este derecho para cada uno y para los niños y
los jóvenes como conjunto social. El ejercicio de su condición ciudadana se
enmarcará en las coordenadas culturales, en el contexto social, en la tradición
jurídica, en las consideraciones psicopedagógicas, etc., delimitando así lo que
en la práctica sería la definición del status jurídico, social y político del
ciudadano niño y de la ciudadanía juvenil.
Sobre este punto deseamos citar las expresiones de Alejandro Cussianovich que,
desde el llamado paradigma de la promoción del protagonismo integral de los niñ@s–adolescentes,
expresa: “En este sentido consideramos que todas las formas concretas de
ejercicio de la ciudadanía son formas inacabadas de ciudadanía. Pero hablar de
ciudadanía diferenciada, circunscrita o de ejercicio reglamentado, regulado, no
equivale a ser pre-ciudadano. (…) Las teorías de la preciudadanía de la infancia
tienen como substrato una acepción de ciudadanía restringida y de rígida
tradición jurídica. Pero para nosotros se impone abrir el diafragma conceptual y
abordar la ciudadanía en un sentido cultural y en una conceptualización más
extensa. La responsabilidad que asiste a la sociedad de proteger a los niñ@s de
toda manipulación, de toda forma de abuso y explotación lejos de justificar un
derecho a la preciudadanía invita a ser política, ética, pedagógica y
jurídicamente cuidadosos en el ejercicio de su condición de ciudadanos”
En este contexto es pertinente afirmar que situamos a la responsabilidad como
exigencia de la libertad. También en palabras de este autor, “Si retomamos la
etimología griega de “protagonismo” podemos constatar cómo “arjo” y “arjeuo”
dicen responsabilidad, encuentro con el otro y poder; el poder no (…) desligado
del compartir, participar, unirse al otro. La densidad ética del discurso sobre
protagonismo se evidencia cuando se afirma que un indicador definitivo del
ejercicio responsable del propio protagonismo es si éste es fecundo, productivo,
generador del protagonismo del otro y de los otros. Por ello con igual fuerza de
convicción con la que se afirma el goce de un derecho, se exige la
responsabilidad en su ejercicio. La responsabilidad es inherente a todo derecho
para que este sea efectivamente un derecho humano. Este fundamento sostiene el
principio de participación activa de los niñ@s, expresión de su actoría social.”
La visión y los objetivos explicitados sostienen
el abordaje pedagógico y las estrategias didácticas que propone el diseño del
Programa de Construcción de Ciudadanía.
El Programa consta de dos tipos de actividades: las primeras a realizarse en el
ámbito escolar mediante la participación y colaboración presencial de personal
de la Fundación Democracia o el acompañamiento y la supervisión mediante
comunicación vía Internet. En el ámbito escolar los niños recrearán las
elecciones, representarán diferentes roles (Presidente de Mesa, Diputados
Nacionales, ciudadanos electores, asesores legislativos, etc.), y redactarán
proyectos mediante el uso de técnicas legislativas utilizadas en la realidad. En
una segunda parte, los niños visitarán el Congreso de la Nación donde debatirán
los proyectos en una Reunión de Comisión, prestarán jura como Diputados
Juveniles de la Nación y llevarán adelante una sesión en la Honorable Cámara de
Diputados de la Nación.
Luego de una semana, personal de la Fundación Democracia se pondrá en contacto
con la escuela a fin de recoger la impresión de la experiencia, sugerencias,
etc.
Partimos de reconocer el indiscutido rol que la institución escolar tiene
en el proceso formación de ciudadanos concientes de sus derechos y obligaciones.
Sabemos que, en este proceso, los docentes son mediadores privilegiados, que
interceden en las posibilidades del niño cuando éste se encuentra con cada uno
de los nuevos objetos de conocimiento que la escuela propone, enriqueciendo así
su potencial simbólico.
Observamos que, en la actualidad, la transmisión escolar de los pilares de la
democracia representativa privilegia la memorización pasiva, literal y
desprovista de sentido de conceptos que se transmiten abstractamente, tales
como: soberanía popular, división de poderes, “democracia como estilo de vida”,
entre otros.
Esta modalidad didáctica de transmisión de saberes opera alejada de la vida
escolar de todos los días, y más aún, de la realidad sociocultural de cada uno
de los alumnos.
Si nos centramos en la transmisión académica de las funciones del Poder
Legislativo de la Nación, advertimos que la misma generalmente tiende a
vehicularse a través de una transmisión enciclopedista de definiciones, junto a
la descripción acrítica y poco precisa de diversas tareas, roles, funcionarios y
actividades legislativas. En el mejor de los casos, también se tiene en cuenta a
alguna viñeta ilustrativa en la cual el alumno puede observar una foto y empezar
a esbozar cierta noción de cómo es u opera la cámara legislativa. No obstante,
no debería sorprendernos que, al poco tiempo, este tipo de “enseñanzas” caigan
en el olvido para la mayoría de los estudiantes.
Si nos basamos en la concepción de aprendizaje de la Lic. Norma Filidoro
entendemos al mismo como un “proceso de construcción y apropiación del
conocimiento que se da por la interacción entre los saberes previos del sujeto y
ciertas particularidades del objeto. Proceso que se da en situación de
interacción social con pares y en el que el docente interviene como el mediador
del saber a enseñar”.
Este Programa propone un modelo de abordaje didáctico de las funciones del Poder
Legislativo de la Nación al interior del aula: su funcionamiento, composición y
atribuciones. Está adaptado a las particularidades de la etapa de desarrollo de
cada uno de los alumnos, así como también al bagaje de conocimientos previos
propios de los distintos niveles educativos.
El docente podrá abordar los contenidos curriculares establecidos de esta área
de acuerdo al nivel de escolaridad de sus alumnos implementando una serie de
propuestas y estrategias que privilegian la comprensión de los conceptos, así
como la intervención activa y crítica de cada sujeto en su propio proceso de
aprendizaje.
Consideramos que el docente tiene la posibilidad de construir un espacio de
enseñanza–aprendizaje, entendido como proceso integral y holístico, que opere
alejado de la tradicional modalidad de transmisión unidireccional de
información, creando “ espacios que habiliten el diálogo sincero y democrático
que estimulen la oralidad de los niños”.
El docente, ejercerá dentro del Programa diversos roles en su calidad de
referente principal del grupo de clase, por ejemplo, ser el presidente de la
Comisión, entre otros.
En este punto podemos señalar que adherimos a los lineamientos de la enseñanza
contextual, donde se proponen cinco estrategias que permiten que el docente
pueda desarrollar -al interior del aula- el ámbito más pertinente para el
aprendizaje significativo y en contexto de sus alumnos.
•
Relación
Considera que el proceso de aprendizaje se desarrolla a partir de los
conocimientos previos, favoreciendo la habilidad del discernimiento. Siguiendo
este pilar, se considera que: “la buena enseñanza normalmente comienza con
preguntas y fenómenos que son interesantes y conocidos para los alumnos, no con
abstracciones o fenómenos fuera de su capacidad de percepción, entendimiento o
conocimiento”
Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, Proyecto 2061
•
Experimentación
Valora el proceso de “aprender haciendo”, ubicando al proceso de aprendizaje en
el contexto de la exploración, el descubrimiento y la invención. Por ej. a
través de la resolución de problemas, los que aparecen como la plataforma para
el desarrollo de la creatividad, las habilidades de resolución de problemas, el
pensamiento analítico, la comunicación e interacción grupal.
Aquí podemos agregar la importancia de impulsar procesos de re construcción de
conocimientos escolares que incluyen al alumno como el principal protagonista de
su proceso de aprendizaje, incluyendo su perspectiva singular, sus vivencias
cotidianas y sus ópticas propias
•
Aplicación
Propone que el proceso por el cual los alumnos se apropian de los conceptos, se
desarrolle en el mismo contexto de su puesta en práctica. Siguiendo los
objetivos de esta estrategia, en el contexto de este Programa se propondrán
diversos ejercicios realistas y relevantes, que involucren a situaciones de la
vida cotidiana, experiencias vivenciales y cuya resolución sea factible de ser
aplicada o retomada en el futuro.
•
Cooperación
La cooperación valorará los procesos de interacción y el trabajo cooperativo
entre pares, así como los métodos democráticos y participativos en el interior
del proceso de aprendizaje sobre la temática del Programa.
•
Transferencia
Por último, se plantea la relevancia del proceso de aprendizaje en nuevos
contextos o situaciones que no fueron explícitamente abordadas por el docente y
alumnos en el contexto escolar.
El Programa de Construcción de Ciudadanía propone el abordaje de los
contenidos curriculares del nivel educativo correspondiente al alumno desde una
metodología holística, participativa y contextual, que involucra la intervención
activa de los alumnos en el escenario de la realidad legislativa, participando
de contextos de singular relevancia para la materia, más allá de las paredes del
aula.
De este modo, hemos creado un conjunto de estrategias de aprendizaje, fundadas
en los pilares de la enseñanza contextual. Estas estrategias se conciben como
puentes que facilitarán la reconstrucción singular de los contenidos escolares
que aquí se tratan. Por medio de diversas herramientas pedagógicas se crea un
ambiente facilitador, promotor de la realización activa y crítica del personal
proceso de aprendizaje de cada sujeto aprendiente en torno a este peculiar
objeto de conocimiento.
Cada docente podrá adaptar las sugerencias ilustrativas elaboradas en el
presente documento para lograr que sus alumnos alcancen la más enriquecedora
recreación de cada uno de los contenidos.
En este punto coincidimos con el Prof. Miguel Molla cuando plantea que los
objetivos de la enseñanza deben ser ampliados. “Esencialmente, los objetivos de
la enseñanza serían desarrollar personas bien integradas, que son capaces de
asumir un rol responsable, independiente y activo en la sociedad. Estos
objetivos se extienden de las habilidades y cogniciones sociales, al aprendizaje
psicomotor, aprender habilidades prácticas y el aprendizaje significativo y
afectivo, desarrollo emocional, de valores y actitudes. Y todo ello dentro de
una perspectiva vocacional y de identidad personal. En suma, el aprendizaje
significativo es un aprendizaje rico en creatividad.
La actividad de evaluación estará presente incluso desde antes del inicio
de la ejecución propiamente dicha de este Programa. El proceso de evaluación es
una herramienta de aprendizaje que permitirá enriquecer paulatinamente la
gestión del proyecto en el presente y en el futuro.
Con estas metas, se realizará un seguimiento continuo de objetivos, actividades
y resultados, aspectos que serán revisados conjuntamente, en equipo.
Desde la implementación de la primer “Prueba Piloto” del Programa se efectuarán
registros detallados de todas las actividades, con foco en el desarrollo de las
tareas y estrategias didácticas construidas para cumplir con las metas más
significativas.
Se completarán fichas de observación con indicadores precisos, encargados de
reflejar los logros y la ubicación del Programa en relación a sus avances y en
función de los objetivos propuestos.
La evaluación de los datos recogidos permitirá ponderar las intervenciones
realizadas y el seguimiento de las actividades programadas, detectar puntos de
aprendizaje, con la consecuente implementación de los ajustes que sean
pertinentes.
Luego se implementará un proceso de monitoreo periódico con el cual se efectuará
un examen intra -proyecto longitudinal.
Anualmente se analizarán los datos obtenidos y se elaborará un informe, que
servirá de base para la difusión de resultados, la transmisión de la experiencia
emprendida y la ponderación del impacto del Programa en la comunidad.
|
Dr.
Juan Carlos Cora
Director
Dirección
de Relaciones Institucionales
y
Protocolo
H. Cámara
de Diputados de la Nación
Dr.
Oscar Morales
Subdirector
Subdirección de Mesa de Entradas
H. Cámara
de Diputados de la Nación
Lic.
Paula Papi |
Lic.
Virginia Sanguineti
Diputada
de la Nación (MC)
Presidente
Fundación
Democracia
Círculo
de Legisladores de la Nación
Dr.
Juan Luis Amestoy
Director
Dirección
de Información Parlamentaria
H. Cámara
de Diputados de la Nación
Lic.
Lorena Laugé |
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Asesora
Pedagógica |
Coordinadora Técnica |
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Programa
de Construcción de Ciudadanía |
Programa
de Construcción de Ciudadanía |
|
Lic.
Raquel Bertone
Coordinadora Área Derechos Humanos
Programa
de Construcción de Ciudadanía |
Sr.
Daniel Rodríguez Oviedo
Coordinador Área Comunicaciones
Programa
de Construcción de Ciudadanía |
|
Sr.
Adalberto Coronel
Jefe
Departamento de Visitas Guiadas
H. Cámara
de Diputados de la Nación |
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Construcción de
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